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domingo, 2 de diciembre de 2007

Arte en la tipografía y tipografía en el arte



Este es l texto que anuncia la expo en la web de la Biblioteca Nacional:

"Esta exposición se plantea como una dualidad. De un lado, el arte en la tipografía alude a la calidad estética de una pequeñísima parte de los 50.000 tipos diseñados hasta hoy, de los que se presentan 40 muestras seleccionadas desde la invención de la imprenta. Del otro, la tipografía en el arte subraya el interés de los artistas del siglo XX por las letras de imprenta, pintadas en obras magistrales seducidos por la calidad de sus formas, de las que se presentan otras 40 muestras seleccionadas entre las tendencias informalistas que se han sucedido desde el cubismo.

"Considerando el concepto platónico de belleza, según el cual ésta se manifiesta en los objetos que son simplemente útiles, la radical utilidad de la tipografía se eImagen de la obra de Andy Warhol titulada "Dollar Sign", 1981xalta por si sola en una belleza tan espléndida en su variedad como recatada en su ostentación. Porque la tipografía es prácticamente invisible pese a tenerla permanentemente a la vista, y por eso la contemplación dual de esa belleza se ofrece en sus más inéditas creaciones, modelos o prototipos: unas, increiblemente quintocentenarias (aunque sigamos leyéndolas a diario en grandes cantidades), y otras, producto de la evolución seguida por grabadores, impresores, diseñadores y artistas, desde 1450 hasta nuestros días.

Sin duda, un tipo de letra de imprenta cualquiera es capaz de reunir propiedades estéticas porque, como apreció el eminente arquitecto Peter Behrens (autor, por cierto, del diseño de algunos), «es uno de los más elocuentes medios de expresión de cada época o estilo. Próximo a la arquitectura, proporciona el retrato más característico de un periodo y el testimonio más severo del nivel intelectual de un país».

La naturaleza artística de la tipografía
Imagen de la obra de Roy Lichtenstein titulada "Reflections: Art", 1988.De hecho, la historia del arte está salpicada de letras y la exposición se propone, justamente, postular la naturaleza artística de la tipografía al verse distinguida por artistas dotados de una conmovedora sensibilidad para dibujar letras de imprenta.
Su inclusión en obras que forman parte de la historia del arte moderno y contemporáneo revela un arte inmarcesible que permanece oculto, a causa, principalmente, de la escala reducida en que se exhibe en las páginas de libros, periódicos y revistas.

Imagen de la obra de Jacques Villeglé titulada "Cine Windsor", 1959Por un elemental sentido de la proporción se han seleccionado sólo unos pocos, aunque hay muchos más cuyo inventario sería oportuno establecer algún día.

En fin, representan a los artistas nombres rutilantes, dispuestos en orden alfabético por un elemental sentido del deber tipográfico: Nathan Altman, Hans Arp, Johannes Baader, Giacomo Balla, Jean-Michel Basquiat, Georges Braque, Carlo Carrá, Eduardo Chillida, Equipo Crónica, Stuart Davis, Sonia Delaunay, Charles Demuth, Marcel Duchamp, Max Ernst, Juan Gris, Richard Hamilton, Raoul Hausmann, Hannah Höch, Robert Indiana, Jasper Johns, Paul Klee, Barbara Kruger, Fernand Léger, Roy Lichstenstein, Kasimir Malévich, Piero Manzoni, Joan Miró, László Moholy-Nagy, Bruce Nauman, Pablo Picasso, Ivan Puni, Robert Rauschenberg, Man Ray, Edward Ruscha, Lothar Schreyer, Kurt Schwitters, Antoni Tàpies, Joaquín Torres-García, Jacques Mahé de la Villeglé y Andy Warhol.

Los diseñadores
Imagen de la tipografía creada por John BaskervilleLa sugerencia de cuánta tipografía hay en el arte y cuánto arte hay en la tipografía ayuda en su sinergia a los usuarios ––que somos todos–– a ver el considerable contenido artístico de unos humildes signos que vemos constantemente, impresos a diario y sin mirarlos realmente, cuya injusta indiferencia impide apreciar la variedad de unas formas que, según el tipógrafo Bror Zachrison, «son la clave de nuestra cultura y la válvula de escape de nuestros sentimientos y emociones más profundos».

Sin duda, el acervo es tan extenso que, en lugar de 40 tipos podría haber mil, pero eso no es más que la introducción al arte tipográfico antiguo y moderno (y por supuesto contemporáneo), formalmente prodigioso, donde cada signo es un retrato depurado y cada abecedario un mural incomparable.
Imagen de la tipografía creada por William Morris
Representan, en fin, a los diseñadores, dispuestos también en orden alfabético: Otl Aicher, John Baskerville, Herbert Bayer, Peter Behrens, Morris F. Benton, Lucian Bernhard, Giambattista Bodoni, Neville Brody, Jackson Burke, William Caslon, Cassandre, Enric Crous-Vidal, Firmin Ambroise Didot, Christophel van Dijk, Fritz Helmut Ehmcke, Roger Excoffon, Adrian Frutiger, Claude Garamond, Eric Gill, Frederic William Goudy, Philippe Grandjean, Robert Granjon, Johannes Gutenberg, Nicolas Jenson, Edward Johnston, Heinrich Jost, Susan Kare, Herbert Lubalin, Aldo Manuzio, Max Miedinger, Stanley Morison, William Morris, Christophe Plantin, Paul Rand, Paul Renner, Erik Spiekermann, Robert Thorne, Joan Trochut, Jan Tschichold y Emil Rudolf Weiss.

La biblioteca es el lugar que dispone de un considerable número de libros ordenados para la lectura. En la Biblioteca Nacional de España, hay más de 21.000.000 de piezas (la mayoría libros, pero también revistas, periódicos, carteles, partituras, mapas, ex libris, tarjetas postales y fotografías). Traducido todo eso a matrices tipográficas daría millones de millones, de modo que la custodia de tan apacibles y eficaces habitáculos públicos lleva implícita la de los esfuerzos tipográficos invertidos para mejorar la legibilidad ––y con ella el aspecto–– del libro impreso.
Imagen de un ejemplo de la tipografía creada por Aldo ManuzioContemplada desde esta perspectiva, la Biblioteca Nacional de España rebosa una belleza tipográfica que hay que contemplar a hurtadillas desde una cierta preparación intelectual y algo de curiosidad, porque salida del escondite y abierta de par en par la tipografía nos pasa sencillamente desapercibida porque no reparamos en su belleza sino sólo en su utilidad.

«Cuanto más clásico es un libro —decía el gran impresor y grabador italiano Giambattista Bodoni-–, tanto mejor es que la belleza de los caracteres se muestre completamente sola en él». Siguiendo al pie de la letra la recomendación de uno de los más insignes tipógrafos de la historia, redundante con la del sublime Aldo Manuzio, de quien decía Paul Westheim tratando de libros ilustrados que «los italianos ya se deleitaban bastante con los libros impresos por Manuzio, de tipografías tan refinadas que no necesitaban ilustraciones», véanse la serie de páginas tipográficas inmortales o paradigmáticas que se muestran en las vitrinas."


No podemos decir que no nos alegremos por una exposición que hace un repaso por toda la Tipografía y su vinculación (o no) con el Arte, la lástima es que su diusión sea cero, pero menos da una piedra. Aquí tenéis el horario por si os animáis:

Biblioteca Nacional

Paseo de Recoletos, 20-22
28071 MADRID (España)

Las Salas de Exposiciones, de Actos Culturales y el Museo de la Biblioteca Nacional permanecen abiertas de martes a sábados con horario de 10.00 a 21.00 horas y los domingos de 10.00 a 14.00 horas.

También referenciado en iconographicBlog.

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